Las 11 competencias de coaching en la práctica

Me encanta esa manera práctica y a la vez medible que ha creado la Federación (ICF) en sus 11 competencias de coaching, para verificar si un coach es o no competente para ejercer. Creo que es una manera grandiosa de alinear la  enseñanza de las escuelas de coaching, sin importar la modalidad que ofrecen.

Ahora que abundan tantos “coaches” a simple vista, con un pequeño diálogo podemos darnos cuenta si una persona es coach, o si es alguien que ha leído del tema y piensa que hace coaching.

(También puedes ver mi articulo “9 mitos del coaching”)

Un verdadero coach hace coaching puro.

Después de leer estas 11 competencias del coaching, vas a saber quien hace coaching de verdad.
En estos 4 enunciados se encuentran encerradas las 11 competencias y su aplicación.

Veamos cómo:

A) ESTABLECER LA BASE

1. Profesionalismo ético. Aquí se trata no solamente de conocer el código deontológico de la ICF, se trata de vivir la ética, y demostrarla con los clientes de principio a fin en cada sesión. El acercamiento sincero, libre de juicios y sin traer otras modalidades de acompañamiento personal como la consejería, mentoría, terapia, amistad y la consultoría. Si aún tienes tendencias a opinar, aconsejar, juzgar, ponerte de ejemplo y conduces a tu cliente por donde tu crees que él debe ir, te darás cuenta que necesitas trabajar y alinearte a la ética. Te servirá en estos casos, tomar sesiones de mentoría con un coach experto, que te apoyará con sus observaciones y feedback a lograrlo.

2. Establecer el acuerdo. Competencia indispensable, para hacer coaching. En primer lugar, identificar si la agenda es o no de coaching (esto también compete a la ética). Algunas veces los clientes llegan a tratar asuntos que deben atender otros profesionales. Recuerda que el coach no trabaja adicciones, depresiones, o consejería, ni temas específicos que requieran de la pericia de un experto. En el coaching, el experto es el cliente.

El acuerdo consiste en definir el alcance de la sesión de coaching, saber no solamente de que se trata la agenda que plantea nuestro cliente, sino lo que espera de ella y la manera como vamos a medir los resultados al final de la sesión. El acuerdo también incluye parámetros de formalidad que se definen en la contratación tales como: número de sesiones, logística, modalidad, precio, tiempo, políticas de cancelación, políticas de confidencialidad ,entre otros.

De este acuerdo lo más importante es : ¿Que espera lograr el cliente específicamente?, ¿Cómo medirá el resultado?, ¿Cuán alcanzable es tu meta?, ¿Qué tan realista es?, ¿Quién será cuando lo logre? Estos ejemplos de preguntas apoyan a definir un enfoque. Esta competencia ocurre en todo el proceso de coaching, nos permite mantener el enfoque y explorar en la agenda interna del cliente, para obtener los recursos, aprendizajes, capacidades y obstáculos que sirven para que el cliente logre lo que espera.

B) CO-CREAR LA RELACIÓN

3. Crear confianza e intimidad. En mis palabras es, generar el ambiente adecuado de coaching. Es el aire que se respira durante la sesión de coaching, y lo provee el acercamiento sincero, respetuoso, empático y libre de juicios que ofrece el coach.

La confianza se gana, y esta se reconoce en el tono, el cumplimiento de promesas, la responsabilidad en las sesiones, y demostrando interés genuino. Aún en situaciones donde los clientes no eligen, más bien reciben coaching por sugerencia de la compañía, corporación o patrocinador.

Crear confianza es demostrar comprensión inclusive hacia la actitud de desconfianza que pueda tener el cliente en el primer encuentro.

4. Estar presente. Estar presente para el cliente es esencial. La presencia se demuestra cuando vamos al ritmo del cliente, algunos lo llaman danzar con su coachee. Estas dos competencias van de la mano, la danza y la armonía se dan en ambiente de confianza. Hay algunos tips para una buena sesión de coaching, que te ofrezco en este artículo, deseo que te sirvan para lograr mayor nivel en esta competencia.

C) COMUNICACIÓN EFECTIVA

5. Escuchar activamente. La escucha como todos sabemos, es una de las habilidades que más se desarrolla en la profesión de coaching. Esta escucha empática, que comprende no solamente las metas de los clientes, también las circunstancias y el efecto de sus decisiones en todas las áreas de su vida.

Si como coach has tenido cierta desconexión del contexto, o hay temas donde sientes que no comprendes del todo, es necesario utilizar la destreza de “aclarar” de tal forma que evitemos suposiciones o interpretaciones que se alejen de la realidad que viven nuestros cliente (coachee). Recuerda que no solo escuchamos lo que el cliente dice, pues detrás de lo que dice, escuchamos sus propósitos, valores, creencias, temores, aprendizajes y más.

6. Preguntas poderosas. Las preguntas para mi, son el instrumento con el cual se teje el logro de las metas de los clientes. Las preguntas en coaching son abiertas, es decir, empiezan con ¿Qué, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Para qué? ¿Cómo? ¿Cuán? ¿Cuánto? Por dar algunos ejemplos. Ten presente que el coach evita la pregunta del Por qué?, dada la energía de reclamo y juicio que esta expresión tiene para la mayoría de las personas.

No solamente se requiere de preguntas abiertas, la energía de las preguntas abre posibilidades, generan progreso, permiten nuevos descubrimientos, despejan la mente, promueven escenarios nuevos, crean nuevos marcos de referencia y en últimas movilizan hacia la meta del cliente. Durante las sesiones, las preguntas de coaching pasan por diferentes etapas: aclaración, reflexión, exploración, descubrimiento, acción y compromiso.

7. Comunicación directa. Esta competencia me encanta, y me encanta porque me desafió en mis comienzos en coaching. Necesitamos ser directos, claros y enfocados. Hablar con el lenguaje de nuestro cliente sin traer palabras de expertos o conceptos que el cliente no ha mencionado. La comunicación directa, facilita el avance.

Recuerda, el protagonista de la sesión es el coachee y no el coach. Nuestras intervenciones requieren pertinencia, alineación con lo que escuchamos de nuestros clientes y con el objetivo. Es importante desarrollar las destrezas de comunicación inteligente necesarias para lograr ser directos, asertivos y efectivos. Los coaches podemos usar metáforas o analogías que apoyen a los clientes, siempre y cuando surjan de la conexión y provean apoyo.

D) FACILITAR EL APRENDIZAJE Y EL PROGRESO

8. Crear conciencia. Lo mas bello del coaching, es que apoyamos a los clientes en sus descubrimientos, ellos revelan todas sus posibilidades, talentos, recursos, capacidades, propósitos. Les apoyamos a que vean el efecto que causan sus creencias, suposiciones, interpretaciones y temores. Si faltase esta competencia, el cliente no avanza. El despertar de la conciencia genera en el cliente libertad, despeja, crea apertura y movimiento.

9. Diseñar acciones. Las acciones son signo de avance. Cuando el cliente crea acciones, es cuando las posibilidades se aterrizan. Todas las acciones se crean a través de las preguntas poderosas, recuerda que como coaches nos mantenemos al margen de dar consejos o sugerencias, aún así podemos apoyar a los clientes a producir lluvia de ideas, que promuevan su creatividad.

10. Definir el plan. Una vez se crean acciones, el cliente define el plan para hacerlas realizables. Estas son las tareas o compromisos que él adquiere finalizando la sesión. Este plan debe estar alineado con las expectativas generadas en el acuerdo. El plan necesita ser concreto, por lo tanto la acción a realizar entre sesión y sesión, debe ser específica, medible, alcanzable, realista y definir el tiempo de duración y el día o los días en que esta acción se realiza. Las preguntas poderosas juegan un papel importante en la creación del plan, y recuerda tu no asignas la tarea al cliente.

11. Progreso y responsabilidad. Aunque la responsabilidad en la acción es del cliente, el coach provoca la energía de progreso, con las preguntas empoderantes. Por lo tanto quien se lleva la tarea y el compromiso con la acción es el cliente. Esto lo menciono, ya que muchas veces el coach termina adquiriendo compromisos. ejemplo: Enviar al cliente libros, artículos, o facilitar algún recurso o seguimiento previo a la siguiente sesión. Estas acciones son ineficaces. Recordemos que el efecto del coaching produce compromiso en el cliente.

Cuando estamos terminando la sesión es pertinente preguntar al cliente, cuán comprometido se va con su tarea, de ser necesario hacerlo a través de una pregunta de escala, que nos permite estimularlo a ser fiel a sus acciones y compromisos. Recuerda también pactar el nuevo encuentro, esto también es parte del progreso, pues los clientes sienten esa responsabilidad de rendir cuentas y los motiva a dar los pasos de avance necesarios entre sesión y sesión.

Deseo que este repaso de las 11 competencias te apoye a revisar tu desempeño, a trabajar en la mejora contínua y en medir tus habilidades de coach sesión tras sesión.
Estas 11 competencias también son de gran valor para las empresas, corporaciones y clientes, cuando están eligiendo los servicios profesionales de un coach.

 Si necesitas mas ayuda contactame, agendando una sesión gratis

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1 thought on “Las 11 competencias de coaching en la práctica”

  1. Muchas gracias, Lida.
    Tras algunos años de haberme formado como coach, me doy cuenta que siempre regresar a lo básico nos reconecta con lo que realmente significa nuestra profesión.
    Saludos.

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